Guía

Guía de seguridad alimentaria

Guía

Guía práctica para los productos frescos en el comercio minorista de alimentación

Guía de seguridad alimentaria para minoristas
Guía de seguridad alimentaria para minoristas

Los consumidores, los ciudadanos y los responsables de desarrollar políticas plantean cada vez mayores exigencias de seguridad alimentaria. Los minoristas de alimentación deben afrontar este hecho que, con todo, también les ofrece una oportunidad para encontrar nuevas formas de definirse a sí mismos y para crear diferenciación de marca.

La legislación actual y propuesta, como la normativa de la UE 1169/2011 sobre la información alimentaria facilitada al consumidor, deposita cada vez más la responsabilidad de la seguridad alimentaria en los minoristas. Estas normativas exigen declaraciones exhaustivas, una trazabilidad perfecta y medidas eficaces para evitar retiradas del producto. Las frutas y verduras frescas y los productos preparados en la trastienda permiten, en especial, a los minoristas demostrar su capacidad para garantizar una mayor seguridad alimentaria.

Para los consumidores, es muy importante tener acceso a información adicional detallada sobre un producto. Los planes nutricionales, las alergias y la conciencia de riesgo desempeñan un papel importante en las decisiones de compra. En busca de una experiencia de compra sin preocupaciones, los consumidores acuden a minoristas que constantemente mejoran los niveles de seguridad alimentaria. Los minoristas que demuestran de forma creíble su seguridad alimentaria mediante medidas eficaces se ven recompensados con clientes que confían en su marca.

Esta guía le explica los estándares de seguridad alimentaria actuales, y le ofrece listas de comprobación y ayudas de planificación para la adaptación de sus procesos. Se centra en medidas de pesaje y preempaquetado que pueden contribuir a aumentar la seguridad alimentaria.

Control de la seguridad alimentaria

La trazabilidad es un instrumento importante para garantizar la seguridad de los productos alimentarios. Los minoristas de alimentación confían en la documentación sobre procesos internos y externos para evitar riesgos.

Desde 2005, la normativa de la UE 178/2002 exige legalmente que todos los productos alimentarios sean trazables. Cuando reciben la mercancía, los minoristas de alimentación comprueban toda la documentación de cada uno de los productos y registran la información obligatoria de todas las etapas hasta su venta. En el caso de las mercancías a granel y los productos preparados en la trastienda, como los productos de panadería o precocinados, el minorista tiene que documentar todos los pasos necesarios para las siguientes etapas del procesamiento y el almacenamiento, con el objetivo de contribuir a una mayor seguridad alimentaria.

Para cumplir con la nueva normativa de la UE 1169/2011 sobre la información alimentaria facilitada, debe aportarse incluso más información sobre la cadena de procesamiento. En el futuro se transmitirán más datos a los consumidores acerca de los productos frescos en concreto. El marco de trazabilidad existente proporcionará asistencia para lograr este objetivo. Los consumidores se beneficiarán de un mayor conocimiento de los metadatos de los productos.