La sanización con ozono ha ido ganando popularidad en los últimos años debido a cambios normativos y a un mayor enfoque en la sostenibilidad. La sanización térmica puede ser costosa de operar, y el WFI producido por destilación resulta aproximadamente 150%-350% más caro que el WFI ambiente.
La analítica del ozono desempeña un papel enorme en los circuitos de WFI, ya que garantiza que no llegue ozono al producto final tras la destrucción por UV y que los niveles de ozono sean los correctos para la sanización. Una analítica adecuada puede marcar la diferencia entre el cumplimiento normativo y un producto de alta calidad, y el incumplimiento y un producto dañado. Conocer los distintos tipos de sensores puede ayudar a tomar una decisión informada sobre qué tipo de sensor elegir.



















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