
La empresa tenía como objetivo ofrecer a los clientes una solución completa de embalaje integrando capacidades de pesaje y detección de metales en sus líneas de producción. Estas capacidades adicionales mejorarían la calidad y seguridad del producto, al tiempo que harían las soluciones más atractivas y completas. El principal desafío era incorporar estas tecnologías sin aumentar la huella total del sistema. Además, la solución debía integrarse perfectamente en los entornos de producción existentes, requiriendo diseños compactos y opciones de conectividad flexibles.






