Caso práctico

Historia de éxito sobre el mantenimiento planificado

Caso práctico

Tecnología de sensores «indispensable»

Mantenimiento predictivo
Mantenimiento predictivo

Mitsubishi Chemical Corporation (MCC) es el mayor fabricante de productos químicos de Japón. La gama de productos de MCC incluye disolventes, productos petroquímicos, productos químicos industriales, metacrilato de metilo y acrilonitrilo. Además, la empresa cuenta con la mayor cuota de mercado mundial de materia prima de resina acrílica.

El departamento de Ingeniería de una planta de MCC situada cerca de Okayama no estaba satisfecho con el rendimiento de sus sensores de pH, que no contaban con una función de mantenimiento predictivo. Los sensores fallaban transcurridos menos de tres meses y tenían que ser sustituidos regularmente para minimizar las probabilidades de fallo. La planta necesitaba otra solución para el mantenimiento predictivo y descubrió los sensores con tecnología Intelligent Sensor Management (ISM®) de METTLER TOLEDO, que controlan la «salud» del sensor y predicen tanto su tiempo de vida útil restante como el momento en el que se debe realizar el mantenimiento.
 

La tecnología ISM combina las ventajas de las mediciones analíticas en línea de las empresas químicas con la tecnología digital moderna. Los sensores ISM ofrecen un mejor rendimiento que los sensores analógicos por varias razones. Disponen de un microprocesador integrado que convierte la señal analógica del sensor en la medición real del parámetro. Esta información se envía digitalmente al transmisor ISM conectado y al sistema de control de procesos. Al ser digital, la señal es inmune a las interferencias de los equipos circundantes, a la humedad del entorno y a la pérdida de señal provocada por la longitud de los cables.

Entre las numerosas funciones de diagnóstico predictivo de la tecnología ISM destacan herramientas como el temporizador de calibración ajustable y el indicador de tiempo restante hasta el mantenimiento, que recomiendan cuándo se debe realizar la calibración y la limpieza de los sensores. Estas herramientas permiten que los sensores funcionen siempre al máximo rendimiento y evitan que la calibración o el mantenimiento se realicen demasiado pronto o demasiado tarde. El indicador dinámico de vida útil (DLI) informa a los operarios del momento en que será necesario sustituir el sensor; de este modo, se evita el riesgo de que un sensor se averíe en el proceso.